¿Sabes por qué puedo mantener una conversación contigo tan absurda como las que ahora tenemos siempre, sin hacerme ningún daño? Por que ahora todo lo que pasa en mi vida, sea bueno o malo, me haga bien o mal, sino hace que lo que existía entre los dos vuelva, me da exactamente igual. Todo me es indiferente, hasta tú ahora, porque ni tú
harás que eso vuelva, hasta yo ahora, porque ya no puedo hacer que eso vuelva...
Y ahora me convertí en una de esas personas que tanta pena me daban, que no entendía por qué no olvidaban y volvían a
sonreír sin tener que fingir... me convertí en una de esas
personas que viven toda su vida aferradas a la esperanza de que el amor de su vida venga a buscarla, de que él vuelva, a pesar de ser ella quien lo dejó escapar, quien lo perdió por su inseguridad, y la rescate de tanta soledad. Me volví así, una de esas personas que esperan toda su vida conformándose con lo que tienen, sin tener lo que más les importa en su vida tan solo porque en la palabra desesperanza
también va incluida la palabra esperanza...una de esas personas que solo escuchan canciones que les hacen recordar lo feliz que fueron en un tiempo pasado, de esas que duermen abrazadas a un peluche que les recuerda a él, porque fue su regalo, bañado en esa colonia que tanto le
gustó oler en su cuello cuando hacían una y otra vez el amor, cuando se recordaban cuan fuertes eran sus sentimientos, cuando se decían y prometían que todo aquello sería para siempre... Una de esas personas que viven toda su vida pidiendo perdón por el daño que se hicieron así mismas, sin poder
perdonárselo nunca...
Lástima que las promesas
existan para ser rotas, el nunca para no ser nunca y el siempre ni siquiera exista...
NO DIRÉ QUE TE AMARÉ PARA SIEMPRE,
PERO SÍ DIRÉ QUE LO HARÉ PARA TODA LA VIDA...
Porque hay cosas que nunca se olvidan, porque el daño no se borra,
porque cuando realmente se quiere...no se perdona....
...VETE...